Pese a que el plan de flexibilización se vislumbró como un “respiro” para el sector licorero, la realidad es que las ventas continúan en baja aún cuando estamos en la temporada decembrina, una de las mejores épocas del año para el incremento de la demanda.

No sólo es el surgimiento de la pandemia lo que ha “enterrado” literalmente las licorerías, sino la dolarización espontánea ha obligado a quienes consumían el producto de mayor demanda como es la cerveza, regulen ante el valor de la “curda”, bien sea por caja o por unidad.

Douglas Sánchez, presidente de la Cámara de Licoreros de Lara, ha declarado que “las licorerías de mediano alcance que anteriormente recibían 400 cajas de cerveza por semana, actualmente solo tienen despacho de 20, 10 y en casos hasta de 5 cajas. El producto tuvo un ajuste descomunal que se ubica en 17 dólares, mientras que por unidad 600 la pequeña y 700 mil el llamado tercio».

El panorama es que el 90% de las licorerías han prescindido de vender licores importados. “Las pocas que los ofrecen son los grandes bodegones, especialmente los que hacen vida en la zona Este de Barquisimeto”, ha recalcado Sánchez.

Esto ha generado que el número de desempleados haya aumentado, pues, no son pocos los comerciantes que se han visto en la necesidad de prescindir de los servicios de su personal, que generalmente por estos días de diciembre se incrementaba.

A pocos días de que culmine el 2020, no hay posibilidad alguna de que se recupere el sector licorero local, ante los embates de la pandemia y de la brutal hiperinflación.

Texto y foto: Raymar Falcón

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