A falta de gas doméstico muchas son las familias caroreñas que se ven obligadas a cocinar con leña. Sin embargo, las acaecidas lluvias ya no permiten que en los hogares se realice esta práctica, tal es el caso de los sectores rurales en los que no para de llover.

En la imagen se puede apreciar las penurias a las que deben enfrentarse las madres del caserío Moruche perteneciente a La Otra Banda para poder darles de comer a sus hijos. Cocinar en fogones mojados y exponerse a las corrientes de agua contaminada ya es una obligación aseguran las mujeres. Además expresan que se las deben ingeniar para sobrevivir.

Exhortan a los organismos competentes a “meter lupa” a la situación, ya que afirman que se encuentran viviendo en condiciones infrahumanas.

Texto: Raymar Falcón

Foto: Cortesía

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