Vecinos de la calle Torres con callejón Padre Zubillaga se encuentran “nadando en excremento” desde hace más de 15 días. Esta problemática según la versión de los afectados es producto de un trabajo realizado por parte de la Hidrológica del Estado hace unos 6 meses, mismo que ha generado el colapso total de las aguas blancas y aguas negras en el sector.

Baños, salas, habitaciones, cocinas y solares completamente inundados de heces mantienen preocupados a los habitantes de esta zona, pues, aseguran que aunque han acudido a diferentes instancias en busca de una solución, hasta la fecha no han tenido una respuesta satisfactoria a tal problema.

Francisca Espinoza aseguró que la situación que vive data de tres años, “pero desde hace 6 meses esto se agravó. No podemos vivir así, tenemos adultos mayores, mujeres embarazadas y niños con condiciones especiales que se están enfermando por los fétidos olores”, dijo.

“Las lluvias de los últimos días han empeorado todo porque no podemos usar los baños, estamos en el colapso total”, comentó Espinoza, quien llamó a la gobernadora Carmen Meléndez y al alcalde Édgar Carrasco a abocarse a la situación.

Trabajos sin culminar

“Tenemos que hacer nuestras necesidades fisiológicas a la intemperie, esto no lo aguanta nadie”, así fue como describió María López lo que viven en la calle Torres con callejón Padre Zubillaga.

López dijo que fue peor el remedio que la enfermedad, “vinieron a reparar y lo que hicieron fue romper las aguas blancas con las máquinas que trajeron. Ahora estamos inundados de aguas negras y pestilentes”.

Ríos de aguas servidas

Yasmira Ocanto expresó que vómitos, diarreas, fiebres y problemas respiratorios abundan en el sector, debido a la problemática de aguas servidas que corren libremente por los solares de sus viviendas.

Indicó que su casa es una de las más afectadas, puesto que el río fétido atraviesa el solar de la misma. “Hemos tenido que realizar zanjas para que el agua podrida tome su cauce hacia la quebrada. Le hago el llamado a las autoridades, ya que gracias a esta pesadilla que estamos viviendo nos hemos tenido que separar de nuestros hijos y nietos enviándolos a otros sectores para que no se enfermen”.

Sin respuestas

Anaís Palacios se mostró preocupada dado que son 10 familias las que se encuentran afectadas por el desbordamiento de estas aguas negras y afirmó ya no encuentran a que institución acudir, “estamos pagando las consecuencias de los trabajos mal hechos por parte de Hidrolara”.

“Aunque fuimos a la Hidrologica y nos enviaron una inspección, nos dijeron que se necesitan 100 metros de tubería que irían desde el C.C Don Cherra hasta El Puente Chávez en la calle Sucre. Sin embargo, aquí tenemos el dilema de que las aguas se regresan y también nos afecta el rebómbeo que la Alcaldía no repara, estamos sin respuestas”, finalizó Palacios.

Texto: Raymar Falcón

Fotos: José R. Montero

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